La Especialidad de Inteligencia Emocional Aplicada te permite descubrir el gran potencial que llevas dentro.
¿Cómo definirías tu paso por el programa de Inteligencia Emocional Aplicada?
Ha sido un proceso muy enriquecedor, que me ha permitido ir descubriendo a mi ritmo un nuevo enfoque aplicable tanto a mi vida personal como profesional.
¿Qué destacarías del programa específicamente y que resaltarías de lo que has interiorizado?
Se ajusta perfectamente a las necesidades de cada persona. La actividad tutoríal es muy buena, ya que te resuelven rápidamente cualquier duda que te puede surgir así como te animan y te realizan un seguimiento personalizado 100%.
La parte práctica y las diferentes lecturas que se marcan a lo largo del curso son muy productivas.
¿Qué diferencias ves en ti entre antes y después de realizar el programa?
He adquirido una serie de estrategias y conocimientos que me permiten afrontar el día a día de una manera más efectiva y serena, así como me ha servido para conocerme mucho mejor y a saber cómo he de actuar en diferentes situaciones.
¿Aplicas lo aprendido en el programa en el día a día? ¿De qué manera?
Sí, en gran cantidad de ocasiones, pero sobre todo en el ámbito laboral intento aplicar aquellas estrategias adquiridas durante este curso.
Si pudieras resumir tu experiencia en tres líneas, ¿cómo lo harías?
Realizar este curso ha sido una experiencia muy buena. En todo momento me he sentido muy acompañada y los contenidos tratados tienen una gran aplicación práctica en la realidad.
A lo largo del curso aprendes a conocerte mejor a ti mismo y descubres el gran potencial que todos guardamos dentro.
Más testimonios de alumnos
Carlos Fernandez Martinez
Gestor de Emergencias 061 Galicia
Santiago de Compostela
Carlos Fernandez Martinez
Llegué a EEL con el objetivo y la motivación para continuar desarrollándome como persona y como profesional.
Con estas capacitaciones, los pasos hacia la plena conciencia, el aumento de los recursos internos, así como las herramientas para aplicar con otras personas o grupos, ha sido notable.
Desarrollar la pasión de acompañar a otros en su autodescubrimiento, su manejo emocional, su mayor desempeño en la vida es, ante todo, el camino a seguir, ¡y EEL es el lugar correcto!
El desarrollo personal está en el centro del flujo vital, alcanzando la plena conciencia, la aceptación de lo que ha sido y lo que es en el momento presente, la plena atención, el reconocimiento de nuestros valores, creencias u objetivos movilizadores, hacen que las personas se abran a la experiencia con calma. confianza y recursos que se proporcionan a cada paso!
María Babuin
Palma de Mallorca
María Babuin
El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción.
¿Qué ha significado para ti la Certificación en Coaching?
Durante años simultaneé mi práctica como terapeuta con una carrera prolífera en el sector turístico. Esa combinación fue lo que me llevó inicialmente a buscar la formación en coaching — necesitaba herramientas para trabajar mejor con personas en entornos profesionales exigentes. Lo que no esperaba fue descubrir que el coaching también te ayuda a ver cuál es tu propósito real y a enfocarte en él.
Hoy estoy dedicada a tiempo completo a dar sesiones de coaching, a crear herramientas que faciliten el autoconocimiento — como el Oráculo 33 — y a desarrollar un enfoque organizacional moderno que integra las emociones del equipo como información útil, sin que sean ellas las que estén al mando. La certificación no solo me dio método — me dio dirección.
¿Qué estudiaste con anterioridad? ¿De qué has trabajado hasta ahora?
Me formé como Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Auxiliar Sociosanitaria y trabajé durante más de quince años en entornos sociosanitarios — residencias, domicilios y viviendas supervisadas para personas mayores y/o con discapacidad. Desde el 2020 desarrollé una carrera en el sector turístico, llegando a ocupar puestos de liderazgo y gestión de equipos de hasta cuarenta personas. En los últimos cuatro años me formé como terapeuta en Constelaciones Sistémicas y empecé a ejercer de forma directa.
Aunque ya era terapeuta, el coaching me dio las herramientas que me faltaban para ponerme verdaderamente al servicio del cliente — no desde mi interpretación sino desde su propio proceso, sus propias respuestas y su propia responsabilidad sobre el cambio. Hoy toda esa trayectoria converge en un mismo lugar: el acompañamiento de personas y equipos desde el coaching.
¿Cómo te autodefines? ¿Cuáles son tus pasiones?
Me defino como alguien que convierte la experiencia vivida en herramienta de acompañamiento. Curiosa, directa y con mucho fondo.
Me apasiona el autoconocimiento como camino — no como destino. El lenguaje y cómo construimos nuestra realidad a través de él. El vínculo madre-hija y todo lo que no se dice — tema central de mi libro Hijas, un memoir de no ficción narrativa que estoy terminando. La escritura como forma de procesar y compartir. Crear objetos con intención — que algo físico active algo interno. Y trabajar con equipos sacando lo mejor de cada persona, desarrollando roles de liderazgo desde la conexión.
Fuera del trabajo, el juego y la risa con mi hija y mi pareja son mi cable a tierra — y el recordatorio de que la vida también es disfrute.
¿Qué te llevó a formarte como Coach?
Llegué al coaching desde un momento muy concreto: estaba ocupando un rol de liderazgo exigente y sentía que me faltaban herramientas para acompañar a mi equipo en su desarrollo — no solo para gestionar sino para ayudar a cada persona a sacar lo mejor de sí misma.
Busqué una formación que me diera ese método. Lo que no esperaba era que el proceso me cambiara a mí antes que a mis clientes — que convirtiera algo que ya hacía de forma intuitiva en criterio real, y que de paso me ayudara a ver con claridad hacia dónde quería ir yo.
¿De qué forma estás aplicando el Coaching en tu día a día?
De todas las formas posibles. En sesiones individuales, dinámicas grupales y acompañamiento en roles de liderazgo complejo. En el desarrollo de herramientas propias como el Oráculo 33, que lleva metodología de coaching en formato físico para trabajar de forma autónoma. En el diseño de TOOL 44 para entornos organizativos. Y también conmigo misma — aprendí a aplicar el coaching como forma de vida: observar antes de reaccionar, elegir antes de exigirme, sostener el proceso sin correr.
Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?
Sin exagerar, esta certificación me cambió la vida. No solo como profesional — como persona. Empecé la formación en un momento de enorme exigencia, sosteniendo un rol de liderazgo importante pero sintiéndome cada vez más desconectada de mí misma. El programa me ayudó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo — y desde esa claridad tomé decisiones importantes.
El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción. Antes era muy reactiva — intensa, podría decirse. Ahora tengo espacio para elegir cómo quiero responder. Aprendí a observar mis patrones sin juzgarlos, a sostener la incomodidad sin resolverla de golpe y a moverme desde el quiero en lugar del debo.
Hay un antes y un después. Y el después sigue construyéndose.
¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?
Encontrar una formación realmente completa — no solo en contenidos sino en experiencia. El programa integra teoría, práctica real con clientes, supervisión y un proceso de autoconocimiento genuino. No fue solo adquirir conocimientos — fue tener un espacio donde el aprendizaje y la transformación personal iban de la mano.
El acompañamiento de Carmen Fernández fue fundamental: sus feedbacks fueron honestos, precisos y generosos. Me ayudaron a crecer como coach y me demostraron, desde la práctica real, lo que significa acompañar con criterio y con valores.
EEL me dio estructura sin rigidez, método sin perder la dimensión humana. Y eso, en una formación de coaching, no es menor.
¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y práctica?
Las prácticas con clientes reales. Ahí es donde todo se asienta — donde la teoría, los libros propuestos y las herramientas del programa dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones en tiempo real. Cada sesión me enseñó algo que ningún manual podría haberme dado.
Y sentirme sostenida por la tutora fue clave. Saber que había una mirada profesional y honesta acompañando mi proceso me dio la seguridad para atreverme, equivocarme y crecer. Ese sostén marcó la diferencia.
Mª Luz Vildósola Sáenz
Socio Director
Logroño
Mª Luz Vildósola Sáenz
El haber decidido realizar la Certificación Internacional de Coaching, ha supuesto un importante cambio en mi vida personal y profesional. El material es sencillo y poderoso, permite ponerlo en práctica y medir su impacto. He renovado expectativas.