"Descubrí que había una infinidad de cosas sobre mí misma que no conocía y me pareció tan extremadamente valioso el poder controlar mis emociones y pensamientos hacia el objetivo que yo estableciese, que no dudé en ser coach."
Más testimonios de alumnos
Yolanda Rocha
Directora Financiera
León
Yolanda Rocha
Ha sido un regalo encontrarme con este aprendizaje.
Sandra Cuenca Villanueva
Psicóloga Sanitaria
Tarancón (Cuenca)
Sandra Cuenca Villanueva
Lo que más me ha gustado es el feedback de la tutora, como consigue que la persona se centre en sus fortalezas y en mi caso, ayuda a sentirme bien.
¿Qué ha significado para ti la formación en coaching?
El paso por el programa ha sido enriquecedor a nivel personal y a nivel profesional, me gustaría seguir profundizando más para conocerlo aún más y adaptarlo más aún a mi día a día.
¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?
Lo que más me ha gustado es el feedback de la tutora, como consigue que la persona se centre en sus fortalezas y en mi caso, ayuda a sentirme bien. El ser más capaz de estar presente en el aquí y ahora y reeducar a mi mente, en muchos procesos que hace que mi sufrimiento aumente.
Mayor consciencia, de mi y de mis emociones, también de mis deseos, de las ideas autoimpuestas y de las ideas con las que yo me siento mejor. De mis miedos y de mi capacidad para afrontarlos, con mayor fortaleza.
¿Cómo aplicas, en tu día a día, lo aprendido?
Lo aplico siempre que soy consciente, en cualquier actividad rutinaria y en el contacto conmigo y cómo me siento. Con mayor capacidad para pedir lo que necesito y darme permiso a mi.
Crecimiento personal, consciencia emocional, aceptación personal.
María Babuin
Palma de Mallorca
María Babuin
El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción.
¿Qué ha significado para ti la Certificación en Coaching?
Durante años simultaneé mi práctica como terapeuta con una carrera prolífera en el sector turístico. Esa combinación fue lo que me llevó inicialmente a buscar la formación en coaching — necesitaba herramientas para trabajar mejor con personas en entornos profesionales exigentes. Lo que no esperaba fue descubrir que el coaching también te ayuda a ver cuál es tu propósito real y a enfocarte en él.
Hoy estoy dedicada a tiempo completo a dar sesiones de coaching, a crear herramientas que faciliten el autoconocimiento — como el Oráculo 33 — y a desarrollar un enfoque organizacional moderno que integra las emociones del equipo como información útil, sin que sean ellas las que estén al mando. La certificación no solo me dio método — me dio dirección.
¿Qué estudiaste con anterioridad? ¿De qué has trabajado hasta ahora?
Me formé como Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Auxiliar Sociosanitaria y trabajé durante más de quince años en entornos sociosanitarios — residencias, domicilios y viviendas supervisadas para personas mayores y/o con discapacidad. Desde el 2020 desarrollé una carrera en el sector turístico, llegando a ocupar puestos de liderazgo y gestión de equipos de hasta cuarenta personas. En los últimos cuatro años me formé como terapeuta en Constelaciones Sistémicas y empecé a ejercer de forma directa.
Aunque ya era terapeuta, el coaching me dio las herramientas que me faltaban para ponerme verdaderamente al servicio del cliente — no desde mi interpretación sino desde su propio proceso, sus propias respuestas y su propia responsabilidad sobre el cambio. Hoy toda esa trayectoria converge en un mismo lugar: el acompañamiento de personas y equipos desde el coaching.
¿Cómo te autodefines? ¿Cuáles son tus pasiones?
Me defino como alguien que convierte la experiencia vivida en herramienta de acompañamiento. Curiosa, directa y con mucho fondo.
Me apasiona el autoconocimiento como camino — no como destino. El lenguaje y cómo construimos nuestra realidad a través de él. El vínculo madre-hija y todo lo que no se dice — tema central de mi libro Hijas, un memoir de no ficción narrativa que estoy terminando. La escritura como forma de procesar y compartir. Crear objetos con intención — que algo físico active algo interno. Y trabajar con equipos sacando lo mejor de cada persona, desarrollando roles de liderazgo desde la conexión.
Fuera del trabajo, el juego y la risa con mi hija y mi pareja son mi cable a tierra — y el recordatorio de que la vida también es disfrute.
¿Qué te llevó a formarte como Coach?
Llegué al coaching desde un momento muy concreto: estaba ocupando un rol de liderazgo exigente y sentía que me faltaban herramientas para acompañar a mi equipo en su desarrollo — no solo para gestionar sino para ayudar a cada persona a sacar lo mejor de sí misma.
Busqué una formación que me diera ese método. Lo que no esperaba era que el proceso me cambiara a mí antes que a mis clientes — que convirtiera algo que ya hacía de forma intuitiva en criterio real, y que de paso me ayudara a ver con claridad hacia dónde quería ir yo.
¿De qué forma estás aplicando el Coaching en tu día a día?
De todas las formas posibles. En sesiones individuales, dinámicas grupales y acompañamiento en roles de liderazgo complejo. En el desarrollo de herramientas propias como el Oráculo 33, que lleva metodología de coaching en formato físico para trabajar de forma autónoma. En el diseño de TOOL 44 para entornos organizativos. Y también conmigo misma — aprendí a aplicar el coaching como forma de vida: observar antes de reaccionar, elegir antes de exigirme, sostener el proceso sin correr.
Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?
Sin exagerar, esta certificación me cambió la vida. No solo como profesional — como persona. Empecé la formación en un momento de enorme exigencia, sosteniendo un rol de liderazgo importante pero sintiéndome cada vez más desconectada de mí misma. El programa me ayudó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo — y desde esa claridad tomé decisiones importantes.
El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción. Antes era muy reactiva — intensa, podría decirse. Ahora tengo espacio para elegir cómo quiero responder. Aprendí a observar mis patrones sin juzgarlos, a sostener la incomodidad sin resolverla de golpe y a moverme desde el quiero en lugar del debo.
Hay un antes y un después. Y el después sigue construyéndose.
¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?
Encontrar una formación realmente completa — no solo en contenidos sino en experiencia. El programa integra teoría, práctica real con clientes, supervisión y un proceso de autoconocimiento genuino. No fue solo adquirir conocimientos — fue tener un espacio donde el aprendizaje y la transformación personal iban de la mano.
El acompañamiento de Carmen Fernández fue fundamental: sus feedbacks fueron honestos, precisos y generosos. Me ayudaron a crecer como coach y me demostraron, desde la práctica real, lo que significa acompañar con criterio y con valores.
EEL me dio estructura sin rigidez, método sin perder la dimensión humana. Y eso, en una formación de coaching, no es menor.
¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y práctica?
Las prácticas con clientes reales. Ahí es donde todo se asienta — donde la teoría, los libros propuestos y las herramientas del programa dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones en tiempo real. Cada sesión me enseñó algo que ningún manual podría haberme dado.
Y sentirme sostenida por la tutora fue clave. Saber que había una mirada profesional y honesta acompañando mi proceso me dio la seguridad para atreverme, equivocarme y crecer. Ese sostén marcó la diferencia.