"Descubrí que había una infinidad de cosas sobre mí misma que no conocía y me pareció tan extremadamente valioso el poder controlar mis emociones y pensamientos hacia el objetivo que yo estableciese, que no dudé en ser coach."
Más testimonios de alumnos
Sergio Fernandez Robles
Responsable de Zona de Equipos Comerciales
Asturias
Sergio Fernandez Robles
"Lo que me ha aportado vivir este proceso de Certificación, podría describirse como el retroceso a lo más profundo del ser para desde ahí avanzar al mayor punto de crecimiento que he alcanzado a nivel personal”
Marga Bauzá
Profesional de la Comunicación y empresaria
Palma de Mallorca
Marga Bauzá
El coaching es actualmente el motor de mi día a día.
Marga, ¿qué te llevó a formarte como coach?
Mi camino dentro del coaching empezó por una necesidad interna de ayudarme a mí misma.
De indagar más en mi interior, de autosuperarme y encontrar herramientas para no depender siempre de terceros. Decidir, de una vez por todas dejar mi papel de "víctima” y emprender el papel de protagonista de mi vida
¿De qué forma estas aplicando el Coaching en tu día a día?
El coaching, actualmente es el motor de mi día a día.
Es una forma de vida, una nueva visión, tremendamente práctica para mis quehaceres diarios, sobretodo con mi familia. De cara a mis hijas pequeñas.
Por supuesto, también para el trabajo, mi entorno social. Es que una vez estudias Life coaching, ya no puedes separarte de él.
Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?
Absolutamente, "Una vez te quitan la venda de los ojos, ya no sabes volver a vivir a ciegas”
¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?
Ha supuesto un acompañamiento contínuo. En todo el proceso me he sentido guiada y apoyada. Mi experiencia con la Escuela y más concretamente con Yolanda Villar, ha sido impecable. Todo un honor. Gracias!
¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y practica Marga?
Sentirme útil. Ver que el camino no solo lo he hecho para mí sino también para los otros. Esa sensación de ayudar es inigualable.
¿Cómo pueden contactarte personas interesadas en trabajar contigo como coach?
En este momento estoy en proceso de creación de una página web.
¿Qué le dirías a una persona que está dudando de si formarse o no como coach?
No hay dudas posibles. Coaching forma parte de la vida.
No hay que pensarlo sólo como profesión, que también, sino para uno mismo.
Todos deberíamos trabajar en nuestro autoconocimiento interno, dejar de lado muchas superficialidades. Seguro que el mundo iría mejor y nos amaríamos más.
Por último Marga ¿te gustaría compartir con nosotras tu punto de vista sobre la importancia del crecimiento personal?
El crecimiento personal es esencial en nuestras vidas. Es lo que nos da sentido a vivir. Porque estar en este mundo si conocerte ni conocer a las personas con las que te rodeas, no sirve de nada.
Pasar los días sin tener un rumbo fijo y escondiéndote de ti mismo a través de la comida, la bebida, las compras o los fiestones, no te van a aportar nada beneficioso a medio o largo plazo. Animo a todos los que estén leyendo este texto que trabajen para ellos mismos en autoconocerse.
Hoy en día hay miles de recursos a través de libros, internet,… y Formaciones como la de Escuela Europea de Líderes es un lujo. Desde casa, con horario personalizado,….
Casi una obligación para que todos nos pongamos las pilas. No hay excusa. Todos tenemos un gran potencial dentro, solo necesitamos cultivar la lucecita, que no se apague.
María Babuin
Palma de Mallorca
María Babuin
El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción.
¿Qué ha significado para ti la Certificación en Coaching?
Durante años simultaneé mi práctica como terapeuta con una carrera prolífera en el sector turístico. Esa combinación fue lo que me llevó inicialmente a buscar la formación en coaching — necesitaba herramientas para trabajar mejor con personas en entornos profesionales exigentes. Lo que no esperaba fue descubrir que el coaching también te ayuda a ver cuál es tu propósito real y a enfocarte en él.
Hoy estoy dedicada a tiempo completo a dar sesiones de coaching, a crear herramientas que faciliten el autoconocimiento — como el Oráculo 33 — y a desarrollar un enfoque organizacional moderno que integra las emociones del equipo como información útil, sin que sean ellas las que estén al mando. La certificación no solo me dio método — me dio dirección.
¿Qué estudiaste con anterioridad? ¿De qué has trabajado hasta ahora?
Me formé como Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Auxiliar Sociosanitaria y trabajé durante más de quince años en entornos sociosanitarios — residencias, domicilios y viviendas supervisadas para personas mayores y/o con discapacidad. Desde el 2020 desarrollé una carrera en el sector turístico, llegando a ocupar puestos de liderazgo y gestión de equipos de hasta cuarenta personas. En los últimos cuatro años me formé como terapeuta en Constelaciones Sistémicas y empecé a ejercer de forma directa.
Aunque ya era terapeuta, el coaching me dio las herramientas que me faltaban para ponerme verdaderamente al servicio del cliente — no desde mi interpretación sino desde su propio proceso, sus propias respuestas y su propia responsabilidad sobre el cambio. Hoy toda esa trayectoria converge en un mismo lugar: el acompañamiento de personas y equipos desde el coaching.
¿Cómo te autodefines? ¿Cuáles son tus pasiones?
Me defino como alguien que convierte la experiencia vivida en herramienta de acompañamiento. Curiosa, directa y con mucho fondo.
Me apasiona el autoconocimiento como camino — no como destino. El lenguaje y cómo construimos nuestra realidad a través de él. El vínculo madre-hija y todo lo que no se dice — tema central de mi libro Hijas, un memoir de no ficción narrativa que estoy terminando. La escritura como forma de procesar y compartir. Crear objetos con intención — que algo físico active algo interno. Y trabajar con equipos sacando lo mejor de cada persona, desarrollando roles de liderazgo desde la conexión.
Fuera del trabajo, el juego y la risa con mi hija y mi pareja son mi cable a tierra — y el recordatorio de que la vida también es disfrute.
¿Qué te llevó a formarte como Coach?
Llegué al coaching desde un momento muy concreto: estaba ocupando un rol de liderazgo exigente y sentía que me faltaban herramientas para acompañar a mi equipo en su desarrollo — no solo para gestionar sino para ayudar a cada persona a sacar lo mejor de sí misma.
Busqué una formación que me diera ese método. Lo que no esperaba era que el proceso me cambiara a mí antes que a mis clientes — que convirtiera algo que ya hacía de forma intuitiva en criterio real, y que de paso me ayudara a ver con claridad hacia dónde quería ir yo.
¿De qué forma estás aplicando el Coaching en tu día a día?
De todas las formas posibles. En sesiones individuales, dinámicas grupales y acompañamiento en roles de liderazgo complejo. En el desarrollo de herramientas propias como el Oráculo 33, que lleva metodología de coaching en formato físico para trabajar de forma autónoma. En el diseño de TOOL 44 para entornos organizativos. Y también conmigo misma — aprendí a aplicar el coaching como forma de vida: observar antes de reaccionar, elegir antes de exigirme, sostener el proceso sin correr.
Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?
Sin exagerar, esta certificación me cambió la vida. No solo como profesional — como persona. Empecé la formación en un momento de enorme exigencia, sosteniendo un rol de liderazgo importante pero sintiéndome cada vez más desconectada de mí misma. El programa me ayudó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo — y desde esa claridad tomé decisiones importantes.
El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción. Antes era muy reactiva — intensa, podría decirse. Ahora tengo espacio para elegir cómo quiero responder. Aprendí a observar mis patrones sin juzgarlos, a sostener la incomodidad sin resolverla de golpe y a moverme desde el quiero en lugar del debo.
Hay un antes y un después. Y el después sigue construyéndose.
¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?
Encontrar una formación realmente completa — no solo en contenidos sino en experiencia. El programa integra teoría, práctica real con clientes, supervisión y un proceso de autoconocimiento genuino. No fue solo adquirir conocimientos — fue tener un espacio donde el aprendizaje y la transformación personal iban de la mano.
El acompañamiento de Carmen Fernández fue fundamental: sus feedbacks fueron honestos, precisos y generosos. Me ayudaron a crecer como coach y me demostraron, desde la práctica real, lo que significa acompañar con criterio y con valores.
EEL me dio estructura sin rigidez, método sin perder la dimensión humana. Y eso, en una formación de coaching, no es menor.
¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y práctica?
Las prácticas con clientes reales. Ahí es donde todo se asienta — donde la teoría, los libros propuestos y las herramientas del programa dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones en tiempo real. Cada sesión me enseñó algo que ningún manual podría haberme dado.
Y sentirme sostenida por la tutora fue clave. Saber que había una mirada profesional y honesta acompañando mi proceso me dio la seguridad para atreverme, equivocarme y crecer. Ese sostén marcó la diferencia.