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Nuestros alumnos - Yeray Menéndez

Yeray Menéndez

Estas 3 horas me han parecido muy interesantes porque han conseguido extraer algo de mi potencial y motivarme. Ha sido un placer asistir y conocer a Yolanda y el resto de compañeros


    Más testimonios de alumnos

  • Arturo Martinez Voval

    Arturo Martinez Voval

    Técnico Deportivo

    Asturias

    Arturo Martinez Voval

    "Mi paso por la Escuela ha supuesto un cambio personal a tan alto nivel, que sólo podría entenderse por alguien que lo haya experimentado como lo hice yo"


    Técnico Deportivo grado Medio en Fútbol
    Quiromasaje prácico y Cursos de reciclaje para técnicos
    Jugador de 1ª División en el Sporting Club de Fútbol de Gijón, El Logroñés, El Elche CF, entre otros, clubes de 1ª y 2ª División entre los años 1987 y 2001.
    Actualmente entrenador del Berrón Club de Fútbol y liderando un proceso empresarial de Coaching Deportivo en Be Different, Be You.

     

    "Mi paso por la Escuela ha supuesto un cambio personal a tan alto nivel, que sólo podría entenderse por alguien que lo haya experimentado como lo hice yo"

  • JOSÉ CARLOS OTERO

    JOSÉ CARLOS OTERO

    Community Manager

    Vigo

    JOSÉ CARLOS OTERO

    Destacaría la realidad a la que te enfrentes desde el primer día en la formación; tanto el contenido de los temarios como también la capacidad de crear situaciones reales en las prácticas, hacen un excelente caldo de cultivo para tu formación y tu propio desarrollo personal.


    Hoy entrevistamos a uno de los alumnos que realizó con nosotros la formación de Life Coaching en Pontevedra, José Carlos Otero González.

    Tiene 44 años, es community manager y además de apasionarle el mundo de la información online muestra una arquitectura humana envidiable.

     


    ¿Qué profesión desempeñas en la actualidad, Carlos?

    Presto mis servicios en una empresa de mi ciudad, que a la vez compagino con mis estudios de Grado en Estudios Ingleses, además de seguir formándome en Coaching.

     



    ¿Tiene algo que ver con el Coaching o la Inteligencia Emocional?

    Un poco si, tanto a nivel profesional como en los estudios. Las herramientas que te brinda el Coaching son excelentes para afrontar tu día a día en la vida, así como la gestión del tiempo; una de mis puntos fuertes personales.

     


    ¿Qué destacarías de la formación en Life Coaching?

    Destacaría la realidad a la que te enfrentes desde el primer día en la formación; tanto el contenido de los temarios como también la capacidad de crear situaciones reales en las practicas, hacen un excelente caldo de cultivo para tu formación y tu propio desarrollo personal.

     


    ¿Cambiarías algo de la formación que has recibido?

    No cambiaría nada, el contenido de toda la formación. Los medios utilizados y los ponentes han sido un grado importante de motivación desde el principio, en mi proceso formativo. Quizás un número un poco más reducido de alumnos, pero en general bien.

     



    ¿Para qué te ha servido?

    Me ha servido para descubrirme a mi mismo, ver el potencial que tengo, en que soy bueno y que puedo mejorar. En definitiva, me ha servido para mi propio desarrollo personal y profesional.

     

    Ahora que has acabado, ¿Vas a trabajar como Life Coach o lo vas a incorporar a tu prfoesion actual?

    Si, primero hacer del Coaching mi filosofía de vida y seguir formándome en esta disciplina. Con ello, seguir con mi propio desarrollo personal y profesional, así como también ayudar a los demás desde mi propia experiencia.


  • María Babuin

    María Babuin



    Palma de Mallorca

    María Babuin

    El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción.


     

    Mi nombre es María Babuin. Tengo 43 años. Vivo en Palma de Mallorca, tengo una hija de 12 años, y vivo con ella y mi pareja. Soy coach certificada, terapeuta en Constelaciones Sistémicas y autora. Actualmente tengo en producción el Oráculo 33 · El Umbral, el primer producto de Inner Temple — un ecosistema de herramientas de autoconocimiento — y estoy desarrollando TOOL 44, una metodología de observación e intervención para equipos y liderazgo consciente



    ¿Qué ha significado para ti la Certificación en Coaching?


    Durante años simultaneé mi práctica como terapeuta con una carrera prolífera en el sector turístico. Esa combinación fue lo que me llevó inicialmente a buscar la formación en coaching — necesitaba herramientas para trabajar mejor con personas en entornos profesionales exigentes. Lo que no esperaba fue descubrir que el coaching también te ayuda a ver cuál es tu propósito real y a enfocarte en él.


    Hoy estoy dedicada a tiempo completo a dar sesiones de coaching, a crear herramientas que faciliten el autoconocimiento — como el Oráculo 33 — y a desarrollar un enfoque organizacional moderno que integra las emociones del equipo como información útil, sin que sean ellas las que estén al mando. La certificación no solo me dio método — me dio dirección.


     


    ¿Qué estudiaste con anterioridad? ¿De qué has trabajado hasta ahora?


    Me formé como Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Auxiliar Sociosanitaria y trabajé durante más de quince años en entornos sociosanitarios — residencias, domicilios y viviendas supervisadas para personas mayores y/o con discapacidad. Desde el 2020 desarrollé una carrera en el sector turístico, llegando a ocupar puestos de liderazgo y gestión de equipos de hasta cuarenta personas. En los últimos cuatro años me formé como terapeuta en Constelaciones Sistémicas y empecé a ejercer de forma directa.


    Aunque ya era terapeuta, el coaching me dio las herramientas que me faltaban para ponerme verdaderamente al servicio del cliente — no desde mi interpretación sino desde su propio proceso, sus propias respuestas y su propia responsabilidad sobre el cambio. Hoy toda esa trayectoria converge en un mismo lugar: el acompañamiento de personas y equipos desde el coaching.


     


    ¿Cómo te autodefines? ¿Cuáles son tus pasiones?


    Me defino como alguien que convierte la experiencia vivida en herramienta de acompañamiento. Curiosa, directa y con mucho fondo.


    Me apasiona el autoconocimiento como camino — no como destino. El lenguaje y cómo construimos nuestra realidad a través de él. El vínculo madre-hija y todo lo que no se dice — tema central de mi libro Hijas, un memoir de no ficción narrativa que estoy terminando. La escritura como forma de procesar y compartir. Crear objetos con intención — que algo físico active algo interno. Y trabajar con equipos sacando lo mejor de cada persona, desarrollando roles de liderazgo desde la conexión.


    Fuera del trabajo, el juego y la risa con mi hija y mi pareja son mi cable a tierra — y el recordatorio de que la vida también es disfrute.


     


    ¿Qué te llevó a formarte como Coach?


    Llegué al coaching desde un momento muy concreto: estaba ocupando un rol de liderazgo exigente y sentía que me faltaban herramientas para acompañar a mi equipo en su desarrollo — no solo para gestionar sino para ayudar a cada persona a sacar lo mejor de sí misma.


    Busqué una formación que me diera ese método. Lo que no esperaba era que el proceso me cambiara a mí antes que a mis clientes — que convirtiera algo que ya hacía de forma intuitiva en criterio real, y que de paso me ayudara a ver con claridad hacia dónde quería ir yo.


     


    ¿De qué forma estás aplicando el Coaching en tu día a día?


    De todas las formas posibles. En sesiones individuales, dinámicas grupales y acompañamiento en roles de liderazgo complejo. En el desarrollo de herramientas propias como el Oráculo 33, que lleva metodología de coaching en formato físico para trabajar de forma autónoma. En el diseño de TOOL 44 para entornos organizativos. Y también conmigo misma — aprendí a aplicar el coaching como forma de vida: observar antes de reaccionar, elegir antes de exigirme, sostener el proceso sin correr.


     


    Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?


    Sin exagerar, esta certificación me cambió la vida. No solo como profesional — como persona. Empecé la formación en un momento de enorme exigencia, sosteniendo un rol de liderazgo importante pero sintiéndome cada vez más desconectada de mí misma. El programa me ayudó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo — y desde esa claridad tomé decisiones importantes.


    El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción. Antes era muy reactiva — intensa, podría decirse. Ahora tengo espacio para elegir cómo quiero responder. Aprendí a observar mis patrones sin juzgarlos, a sostener la incomodidad sin resolverla de golpe y a moverme desde el quiero en lugar del debo.


    Hay un antes y un después. Y el después sigue construyéndose.


     


    ¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?


    Encontrar una formación realmente completa — no solo en contenidos sino en experiencia. El programa integra teoría, práctica real con clientes, supervisión y un proceso de autoconocimiento genuino. No fue solo adquirir conocimientos — fue tener un espacio donde el aprendizaje y la transformación personal iban de la mano.


    El acompañamiento de Carmen Fernández fue fundamental: sus feedbacks fueron honestos, precisos y generosos. Me ayudaron a crecer como coach y me demostraron, desde la práctica real, lo que significa acompañar con criterio y con valores.


    EEL me dio estructura sin rigidez, método sin perder la dimensión humana. Y eso, en una formación de coaching, no es menor.


     


    ¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y práctica?


    Las prácticas con clientes reales. Ahí es donde todo se asienta — donde la teoría, los libros propuestos y las herramientas del programa dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones en tiempo real. Cada sesión me enseñó algo que ningún manual podría haberme dado.


    Y sentirme sostenida por la tutora fue clave. Saber que había una mirada profesional y honesta acompañando mi proceso me dio la seguridad para atreverme, equivocarme y crecer. Ese sostén marcó la diferencia.