EEL

Nuestros alumnos - Carlos Fernandez Martinez

Carlos Fernandez Martinez

Llegué a EEL con el objetivo y la motivación para continuar desarrollándome como persona y como profesional.

Con estas capacitaciones, los pasos hacia la plena conciencia, el aumento de los recursos internos, así como las herramientas para aplicar con otras personas o grupos, ha sido notable.

Desarrollar la pasión de acompañar a otros en su autodescubrimiento, su manejo emocional, su mayor desempeño en la vida es, ante todo, el camino a seguir, ¡y EEL es el lugar correcto!

El desarrollo personal está en el centro del flujo vital, alcanzando la plena conciencia, la aceptación de lo que ha sido y lo que es en el momento presente, la plena atención, el reconocimiento de nuestros valores, creencias u objetivos movilizadores, hacen que las personas se abran a la experiencia con calma. confianza y recursos que se proporcionan a cada paso!

    Más testimonios de alumnos

  • María Babuin

    María Babuin



    Palma de Mallorca

    María Babuin

    El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción.


     

    Mi nombre es María Babuin. Tengo 43 años. Vivo en Palma de Mallorca, tengo una hija de 12 años, y vivo con ella y mi pareja. Soy coach certificada, terapeuta en Constelaciones Sistémicas y autora. Actualmente tengo en producción el Oráculo 33 · El Umbral, el primer producto de Inner Temple — un ecosistema de herramientas de autoconocimiento — y estoy desarrollando TOOL 44, una metodología de observación e intervención para equipos y liderazgo consciente



    ¿Qué ha significado para ti la Certificación en Coaching?


    Durante años simultaneé mi práctica como terapeuta con una carrera prolífera en el sector turístico. Esa combinación fue lo que me llevó inicialmente a buscar la formación en coaching — necesitaba herramientas para trabajar mejor con personas en entornos profesionales exigentes. Lo que no esperaba fue descubrir que el coaching también te ayuda a ver cuál es tu propósito real y a enfocarte en él.


    Hoy estoy dedicada a tiempo completo a dar sesiones de coaching, a crear herramientas que faciliten el autoconocimiento — como el Oráculo 33 — y a desarrollar un enfoque organizacional moderno que integra las emociones del equipo como información útil, sin que sean ellas las que estén al mando. La certificación no solo me dio método — me dio dirección.


     


    ¿Qué estudiaste con anterioridad? ¿De qué has trabajado hasta ahora?


    Me formé como Técnica en Cuidados Auxiliares de Enfermería y Auxiliar Sociosanitaria y trabajé durante más de quince años en entornos sociosanitarios — residencias, domicilios y viviendas supervisadas para personas mayores y/o con discapacidad. Desde el 2020 desarrollé una carrera en el sector turístico, llegando a ocupar puestos de liderazgo y gestión de equipos de hasta cuarenta personas. En los últimos cuatro años me formé como terapeuta en Constelaciones Sistémicas y empecé a ejercer de forma directa.


    Aunque ya era terapeuta, el coaching me dio las herramientas que me faltaban para ponerme verdaderamente al servicio del cliente — no desde mi interpretación sino desde su propio proceso, sus propias respuestas y su propia responsabilidad sobre el cambio. Hoy toda esa trayectoria converge en un mismo lugar: el acompañamiento de personas y equipos desde el coaching.


     


    ¿Cómo te autodefines? ¿Cuáles son tus pasiones?


    Me defino como alguien que convierte la experiencia vivida en herramienta de acompañamiento. Curiosa, directa y con mucho fondo.


    Me apasiona el autoconocimiento como camino — no como destino. El lenguaje y cómo construimos nuestra realidad a través de él. El vínculo madre-hija y todo lo que no se dice — tema central de mi libro Hijas, un memoir de no ficción narrativa que estoy terminando. La escritura como forma de procesar y compartir. Crear objetos con intención — que algo físico active algo interno. Y trabajar con equipos sacando lo mejor de cada persona, desarrollando roles de liderazgo desde la conexión.


    Fuera del trabajo, el juego y la risa con mi hija y mi pareja son mi cable a tierra — y el recordatorio de que la vida también es disfrute.


     


    ¿Qué te llevó a formarte como Coach?


    Llegué al coaching desde un momento muy concreto: estaba ocupando un rol de liderazgo exigente y sentía que me faltaban herramientas para acompañar a mi equipo en su desarrollo — no solo para gestionar sino para ayudar a cada persona a sacar lo mejor de sí misma.


    Busqué una formación que me diera ese método. Lo que no esperaba era que el proceso me cambiara a mí antes que a mis clientes — que convirtiera algo que ya hacía de forma intuitiva en criterio real, y que de paso me ayudara a ver con claridad hacia dónde quería ir yo.


     


    ¿De qué forma estás aplicando el Coaching en tu día a día?


    De todas las formas posibles. En sesiones individuales, dinámicas grupales y acompañamiento en roles de liderazgo complejo. En el desarrollo de herramientas propias como el Oráculo 33, que lleva metodología de coaching en formato físico para trabajar de forma autónoma. En el diseño de TOOL 44 para entornos organizativos. Y también conmigo misma — aprendí a aplicar el coaching como forma de vida: observar antes de reaccionar, elegir antes de exigirme, sostener el proceso sin correr.


     


    Dicen muchas personas que existe un antes y un después en el Coaching ¿tú has experimentado esta sensación una vez finalizada tu formación?


    Sin exagerar, esta certificación me cambió la vida. No solo como profesional — como persona. Empecé la formación en un momento de enorme exigencia, sosteniendo un rol de liderazgo importante pero sintiéndome cada vez más desconectada de mí misma. El programa me ayudó a ver con claridad lo que estaba ocurriendo — y desde esa claridad tomé decisiones importantes.


    El mayor cambio no fue técnico. Fue aprender a ganar tiempo entre el impulso y la reacción. Antes era muy reactiva — intensa, podría decirse. Ahora tengo espacio para elegir cómo quiero responder. Aprendí a observar mis patrones sin juzgarlos, a sostener la incomodidad sin resolverla de golpe y a moverme desde el quiero en lugar del debo.


    Hay un antes y un después. Y el después sigue construyéndose.


     


    ¿Qué ha supuesto para ti formarte con Escuela Europea de Líderes?


    Encontrar una formación realmente completa — no solo en contenidos sino en experiencia. El programa integra teoría, práctica real con clientes, supervisión y un proceso de autoconocimiento genuino. No fue solo adquirir conocimientos — fue tener un espacio donde el aprendizaje y la transformación personal iban de la mano.


    El acompañamiento de Carmen Fernández fue fundamental: sus feedbacks fueron honestos, precisos y generosos. Me ayudaron a crecer como coach y me demostraron, desde la práctica real, lo que significa acompañar con criterio y con valores.


    EEL me dio estructura sin rigidez, método sin perder la dimensión humana. Y eso, en una formación de coaching, no es menor.


     


    ¿Qué ha sido lo mejor de estos meses de estudio y práctica?


    Las prácticas con clientes reales. Ahí es donde todo se asienta — donde la teoría, los libros propuestos y las herramientas del programa dejan de ser conceptos y se convierten en decisiones en tiempo real. Cada sesión me enseñó algo que ningún manual podría haberme dado.


    Y sentirme sostenida por la tutora fue clave. Saber que había una mirada profesional y honesta acompañando mi proceso me dio la seguridad para atreverme, equivocarme y crecer. Ese sostén marcó la diferencia.


     



  • Carmen Martín Hormigo

    Carmen Martín Hormigo

    Profesora de Primaria

    Huelva

    Carmen Martín Hormigo

    Antes de matricularme en este curso, tenía muchas ideas, que no eran más que “castillos en el aire”. Me faltaba formación, práctica, seguridad y teoría. Ahora que he finalizado el curso, tengo las herramientas que buscaba, lo cual me da seguridad para proyectarme a donde quiero llegar.



     Mi nombre es Carmen Martín Hormigo tengo 38 años y, aunque soy malagueña, llevo doce años trabajando en Huelva.

    Soy tutora de primaria y formadora en Inteligencia Emocional. Trato de poner mi granito de arena en una educación distinta, más allá del currículum acompañando a niños para que sean líderes de sus propias vidas.


    Tenía muchas ideas para un programa basado en las artes e Inteligencia Emocional: "emocionARTE”. Siempre fui una persona bastante creativa, pero me faltaba teoría y práctica. Esto fue lo que me llevó a formarme como coach.


    Vine por formarme laboralmente, y finalmente, hice un proceso interno. Quiero decir, "transformarse para transformar”. Me di cuenta, que social y personalmente había cambios en mí a medida que me formaba como coach. Así pues, llamaría a este programa: un proceso de transformación.


    Antes de matricularme en este curso, tenía muchas ideas, que no eran más que "castillos en el aire”. Me faltaba formación, práctica, seguridad y teoría. Ahora que he finalizado el curso, tengo las herramientas que buscaba, lo cual me da seguridad para proyectarme a donde quiero llegar.


    Además de la teoría y práctica recibida, son muchos los recursos que obtienes y, por lo tanto, son fáciles de aplicar tanto en tu vida diaria, como en el programa o clientes que puedas tener.


    Al principio, era reacia a realizar una formación on –line. Siempre hasta el momento fueron presenciales. Pero la amabilidad telefónica con la que me atendían y empatizaban, fue lo que hizo que me decidiera a formarme con ellos. Resultó ser muy cómodo además de eficaz. Mi tutora, Carmen Fernández, a la cual aprovecho aquí para volver a darle las gracias, en 24 horas tenía el "feedback” de los ejercicios y sesiones, esto hacía que fuera tan cómodo y gratificante, que generara la motivación en mí para empezar con el siguiente módulo.


    La Certificación como Coach Educativo y de Familias me ha dotado de las herramientas y potencial que necesitaba para darme cuenta de todo lo que puedo llegar a ser.

  • Marta García Outeda

    Marta García Outeda

    Educadora Social

    Pontevedra

    Marta García Outeda

    "Lo que destaco de este programa, es la oportunidad de ser consciente de lo superficial, aspecto en el que reparamos en lo cotidiano ya que es más rápido y sencillo. El proceso de coach “busca” más allá de este aspecto en cada persona."



    Mi nombre es Marta García Outeda, tengo 25 años, resido en Pontevedra y soy Educadora social, monitora de ocio y tiempo libre y coach educativo y de familias.   

    Mi paso por el programa de Certificación Internacional en Coaching Educativo y de Familia de Escuela Europea de Líderes, lo definiría en una sola palabra: enriquecedor. 

    Empezando por el "nosce te ipsum” (conócete a ti mismo) siendo partícipe de tu propio proceso de coaching. Te descubres, y descubres que descubrirte es importante para tu futura labor de coach.
     
    Lo que destaco de este programa, es la oportunidad de ser consciente de lo superficial, aspecto en el que reparamos en lo cotidiano ya que es más rápido y sencillo. El proceso de coach "busca” más allá de este aspecto en cada persona.
     

     

    Antes de comenzar el programa no tenía las herramientas suficientes en cuanto aspectos como educación emocional, PNL, mindfulness… me han proporcionado técnicas y herramientas valiosas para el ámbito laboral y sobre todo personal.                                                                                                      

    En el día a día, puedo aplicar los conocimientos interiorizados gracias a la comprensión del papel de las emociones en nuestra vida. Somos animales emocionales y debemos tener en cuenta este aspecto en todos los ámbitos de nuestra vida.

    Si no lo hacemos nuestra posición perderá relevancia, transcendencia e importancia.
      

    Si pudiese resumir mi experiencia en tres líneas serían:

    1- Desarrollo de la capacidad de superación personal a través de la toma de conciencia proporcionada por el coaching.  

    2- Sentirse capaz de llevar a cabo el proceso con prácticas y ejercicios, respaldado continuamente por la figura del tutor personal (resaltando los aspectos positivos y aspectos a mejorar) que te ayuda a mejorar y avanzar.  

    3- Descubrir herramientas para seguir una línea investigadora del coaching, y así renovar constantemente mi aprendizaje autónomamente.